Cuando la Holding vende las participaciones de empresas activas: artículo 21 Impuesto de Sociedades

o “El arte de invertir y no pagar por los beneficios”

En enero de 2015 el artículo 21 de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades (en adelante, LIS), sufrió un cambio significativo, una modificación que a estas alturas no es muy conocida, pero que es la clave para invertir en España y no tributar por vender las participaciones de otra empresa.

Nos referimos a la tributación cuando una empresa vende participaciones de otra empresa y obtiene beneficio por ello, estas son las grandes (y pequeñas) operaciones que ahorran dinero, y que en una estructura mercantil bien organizada anotan la diferencia para poder seguir invirtiendo los beneficios en nuevas empresas.

Las sociedades españolas componen la base imponible del impuesto por el importe de las rentas (ingresos) obtenidas en el periodo impositivo, que en muchos casos coincide con el año natural, es decir, va de 1 de enero a 31 de diciembre; pudiendo ser minorado por las bases imponibles negativas de ejercicios previos.

Esta base imponible se determina por estimación directa, esto es, se contabilizan ingresos menos gastos para obtener el beneficio. Una vez aplicadas posibles deducciones se aplica la cuota del impuesto.

·         Sociedad Holding

Definimos empresa Holding como aquella cuyo único o principal objeto social y activo es la tenencia de participaciones de terceras empresas, es decir, la tenencia de participaciones de empresas filiales o empresas en las que invertimos para salir algún día y volver a invertir en otras.

Una sociedad holding se considerará como tal si además de este objeto social y activo, se considera que realiza una actividad económica; en caso contrario se estará tratando de una sociedad de carácter patrimonial, por suerte la reforma del impuesto sobre sociedades que introdujo la Ley 27/2014 incorporó un pronunciamiento expreso del concepto de “actividad económica”, que nos permite discernir, ahora sí, entre una empresa con actividad o sin ella.

Esta reforma aclaró que se excluyen de ser consideradas con “actividad” aquellas empresas en las que más de la mitad de su activo estuviera constituido por valores, pero, también aclara que no se consideran valores a los efectos de considerar la empresa patrimonial o no, a aquellas participaciones que:

  • Otorgan al menos un 5% del capital social de una empresa que a su vez es no patrimonial;
  • Se posean durante un plazo mínimo de un año; y
  • Se posean con la finalidad de dirigir y gestionar la participación (la participación de la propia empresa Holding, no la de las filiales o participadas).
  • Y Siempre que se disponga de la correspondiente organización de medios materiales y humanos.

Como se puede observar se deben cumplir todos los requisitos de manera conjunta, no sólo alguno de ellos.

Si se cumplen todos estos requisitos, la sociedad holding podría verse beneficiada de las ventajas que describimos a continuación:

1.       Exención en el caso de reparto de dividendos de las sociedades participadas

Una de las posibilidades más habituales de obtención de ingresos en una Holding es recibir dividendos de las empresas en las que invierten, una vez que estas empresas “productoras” han pagado su impuesto sobre sociedades al 25% pueden repartir dividendos a su empresa matriz y socios, pues bien, lo interesante de este artículo 21 LIS es que legaliza una diferencia evidente entre ser socio persona física y ser socio como persona jurídica:

  • La Persona Física que recibe dividendos tributará de la siguiente forma:
    • 19% por los primeros 6.000 euros.
    • 21% de 6.000 euros a 50.000 euros.
    • 23% para el exceso de los 50.000 euros de dividendos.
  • La Persona Jurídica que recibe estos dividendos tributará de la siguiente forma:
    • Estará exento de tributación si se cumplen los siguientes requisitos:
    • Poseer al menos el 5% de las participaciones de la empresa filial o bien que el valor de adquisición de dichas participaciones sea superior a 20 millones de euros.
    • Poseer esas participaciones desde al menos un año antes.

No sólo se evita la tributación, sino que directamente se evita la obligación de practicar retención en el momento del reparto, cosa que sí ocurre, como hemos dicho, si se reparten los dividendos a las personas físicas.

Por tanto, en nuestra sociedad holding esta tributación queda exenta por completo.

Este sistema permite de forma totalmente flexible que el dinero suba y baje de la empresa holding a la empresa generadora u otras filiales para ir financiando proyectos sin coste alguno.

2.       Exención sobre la renta derivada de la transmisión de participaciones

Bueno, pues igual que ocurre con el reparto de dividendos, también ocurre con la venta de participaciones cuando el vendedor es nuestra empresa holding.

Además, los requisitos para esta exención son los mismos, con un matiz:

a) Que el porcentaje de participación, directa o indirecta, en el capital o en los fondos propios de la entidad sea, al menos, del 5% o bien que el valor de adquisición de la participación sea superior a 20 millones de euros.

b) La participación correspondiente se deberá poseer de manera ininterrumpida durante el año anterior al día en que sea exigible el beneficio que se distribuya o, en su defecto, se deberá mantener posteriormente durante el tiempo necesario para completar dicho plazo. Para el cómputo del plazo se tendrá también en cuenta el período en que la participación haya sido poseída ininterrumpidamente por otras entidades que reúnan las circunstancias a que se refiere el artículo 42 del Código de Comercio para formar parte del mismo grupo de sociedades, con independencia de la residencia y de la obligación de formular cuentas anuales consolidadas.

Y además hay que añadir otro requisito:

c) Que la entidad que se transmite no sea considerada empresa patrimonial.

De acuerdo con la norma en vigor, la venta de acciones queda completamente exenta, siempre que se cuente con un porcentaje de participación superior al 5 % (o que su valor de adquisición sea superior a 20 millones de euros) y se detenten con más de un año de antigüedad.

La mejora sustancial operada en la ley es que la exención por la venta de acciones es absoluta; es decir, incluye no solo las reservas generadas por la realización de la actividad económica de la empresa antes incluso de su adquisición por el socio que las transmite, sino las posibles plusvalías latentes que pudieran existir (estas plusvalías quedan exentas desde 1 de enero de 2015, antes tributaban). El único requisito para aplicar esta exención total es que la sociedad transmitida no tenga la consideración de patrimonial de acuerdo con la ley del impuesto sobre sociedades. Es decir, que no se trate de una entidad en que más de la mitad de su activo esté constituido por valores (acciones cotizadas, bonos, fondos de inversión y otras inversiones), o por otros activos no afectos a una actividad económica.

La aplicación de la exención es independiente del porcentaje transmitido y del que se mantenga con posterioridad a la operación de transmisión, así como del valor de adquisición de la participación que, en su caso, no haya sido transmitido.

Como pueden imaginar estas operaciones deben realizarlas sólo bajo la supervisión de un despacho experto y de reconocida solvencia para evitar malentendidos o interpretaciones viciadas, pues Hacienda presta gran atención a estas operaciones, entre otras cosas no se pueden constituir las sociedades con el único fin de realizar la venta y aplicar esta exención, es decir, debe existir una actividad económica real y no haber creado los elementos propicios tan solo para evitar la tributación.

Jesús R. Ballesteros

Jesús es Economista y Abogado, estudió la licenciatura de Economía en la Universidad de Navarra, es Máster en Tributación por Garrigues, donde comenzó a trabajar en la oficina de Granada, pasó por otros dos despachos multinacionales de reconocido prestigio mientras estudiaba Derecho en Madrid, hasta que finalmente constituyó Ruiz Ballesteros Abogados y Asesores Fiscales a principios de 2006. Jesús es colaborador habitual de medios de comunicación cuando tratan temas empresariales, fiscales y jurídicos, como Radio Intereconomía en el programa “Foro Fiscal”, Cadena Ser y Ondacero. Doctorando en la Universidad de Granada con una Tesina titulada “Intercambio internacional de información tributaria y Paraísos Fiscales”, que defendió ante el tribunal correspondiente obteniendo el DEA en Derecho Financiero y Tributario con Sobresaliente. El título de su Tesina deja claro que ha profundizado como pocos en este ámbito del derecho, lo que le facilita el trabajo actual en fiscalidad internacional. Autor del libro “Cómo rentabilizar tu declaración de la renta” e ideólogo y desarrollador de la primera aplicación jurídica en España dedicada a la descarga de modelos de documentos legales, Paxtum. Profesor-Colaborador del Instituto Superior de Derecho y Economía (ISDE), para las materias de Derecho Mercantil y Derecho Financiero-Tributario, siendo así co-autor de los libros teóricos de ambas áreas y del libro de “casos prácticos” de Derecho Financiero-Tributario. Experto en el sistema tributario español, fiscalidad internacional y derecho societario-mercantil, habla inglés y es el Director de nuestra empresa, Ruiz Ballesteros Abogados y Asesores Fiscales.

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