Cómo compatibilizar la jubilación con la actividad económica

En la primera parte de este artículo escribimos sobre cómo compatibilizar la pensión con el trabajo por cuenta ajena, ahora explicaremos cómo compatibilizarlo con la actividad económica por cuenta propia.

Recordemos que nos centrábamos en las pensiones contributivas, para personas que alcanzan la edad de jubilación estando ligadas a una empresa en la que ejercen como directivos o consejeros.

Vamos a encontrarnos ante dos posibilidades básicamente, mantener la titularidad del negocio y el llamado “envejecimiento activo”.

1. Jubilación y envejecimiento activo.

Esta modalidad establece la posibilidad de compatibilizar el disfrute de la prestación contributiva de jubilación con la realización de cualquier trabajo, tanto por cuenta propia como por cuenta ajena, bien sea a tiempo completo o a tiempo parcial, siempre que se acrediten los siguientes requisitos:

  1. El acceso a la pensión deberá haber tenido lugar una vez cumplida la edad que en cada caso resulte de aplicación, pero sin ser admisibles jubilaciones acogidas a bonificaciones o anticipaciones de la edad de jubilación. Cumplirán este requisito los que se jubilen a los 65 años por acreditar al menos 38 años y 6 meses cotizados, o los que se jubilen a los 67 años en caso contrario.
  2. El porcentaje aplicable a la respectiva base reguladora a efectos de determinar la cuantía de la pensión causada ha de alcanzar el 100% (obligatoriamente). Es decir,hay que alcanzar la pensión máxima a la que se pueda acceder.

La cuantía de la pensión durante la vigencia de la situación de jubilación activa será equivalente al 50% del importe resultante en el reconocimiento inicial, una vez aplicado, si procede, el límite máximo de pensión pública (que para 2020 está fijada en 2.683,34 euros), o del que se esté percibiendo en el momento de inicio de la compatibilidad con el trabajo, excluido, en todo caso, el complemento por mínimos, cualquiera que sea la jornada laboral o la actividad que realice el pensionista. Esta mensualidad supone 37.566,76 euros anuales en todo caso, como límite máximo.

Las empresas en las que se compatibilice la prestación de servicios con el disfrute de la pensión de jubilación conforme a lo dispuesto en este apartado no deberán haber adoptado decisiones extintivas improcedentes en los seis meses anteriores a dicha compatibilidad. La limitación afectará únicamente a la cobertura de aquellos puestos de trabajo del mismo grupo profesional que los afectados por la extinción.

Una vez iniciada la compatibilidad entre pensión y trabajo, la empresa deberá mantener, durante la vigencia del contrato de trabajo del pensionista de jubilación, el nivel de empleo existente en la misma antes de su inicio. A este respecto se tomará como referencia el promedio diario de trabajadores de alta en la empresa en el periodo de los noventa días anteriores a la compatibilidad, calculado como el cociente que resulte de dividir entre noventa la suma de los trabajadores que estuvieran en alta en la empresa en los noventa días inmediatamente anteriores a su inicio.

No se considerarán incumplidas las obligaciones de mantenimiento del empleo anteriores cuando el contrato de trabajo se extinga por causas objetivas o por despido disciplinario cuando uno u otro sea declarado o reconocido como procedente, ni las extinciones causadas por dimisión, muerte, jubilación o incapacidad permanente total, absoluta o gran invalidez de los trabajadores o por la expiración del tiempo convenido o realización de la obra o servicio objeto del contrato.

2. El mantenimiento de la titularidad del negocio. Directivos.

La última fórmula para compaginar la pensión de jubilación se refiere a los consejeros y administradores de negocios. En estos casos la jubilación será compatible con el ejercicio de las funciones inherentes a la titularidad del negocio, pero siguiendo las instrucciones que comentamos a continuación:

Cuando el negocio o empresa sea una sociedad mercantil capitalista y el jubilado sea miembro de su órgano de administración social (administrador o consejero), éste puede compatibilizar la percepción de la pensión de jubilación con el ejercicio de las facultades inherentes a dicha titularidad jurídica del negocio, pero sin intervenir directamente en la gestión y administración ordinaria de la empresa, la cual debe estar delegada, ya sea internamente, en otro miembro del órgano de administración social (consejero ejecutivo), o externamente en un alto directivo (gerente o director general) con poderes generales para administrar, dirigir y contratar sobre todo lo que constituye o forma parte del normal u ordinario giro o tráfico de la empresa.

Así pues, el administrador o consejero no ejecutivo jubilado, lo único que puede hacer en el ejercicio de su cargo para que sea compatible con el percibo de su pensión de jubilación, es orientar y fiscalizar la actuación de la persona que tiene encomendada la gestión y administración ordinaria de la empresa, además de aquellas otras facultades legalmente indelegables (tales como la convocatoria de juntas generales, informar a los socios o accionistas, formular y firmar las cuentas anuales y redactar el informe de gestión o depositar las cuentas en el Registro Mercantil).

El carácter gratuito o retribuido del cargo de administrador o consejero, per se, no resulta relevante a los efectos de compatibilizar su ejercicio con el percibo de la pensión de jubilación, sino que lo relevante es que el administrador o consejero jubilado no desempeñe ninguna actividad que conlleve su alta obligatoria en cualquiera de los regímenes de la Seguridad Social, puesto que es precisamente ese alta la que resulta incompatible con el percibo de la pensión de jubilación.

Así pues, si el administrador o consejero jubilado no posee el control efectivo de la sociedad, en principio, debería quedar descartada su alta obligatoria en Seguridad Social, aunque el cargo sea retribuido, siempre y cuando se trate de un administrador o consejero no ejecutivo, es decir, que no desempeñe funciones de dirección y gerencia de la sociedad.

No obstante, el sistema de retribución del cargo de administrador o consejero, en modo alguno podrá consistir en una asignación fija y periódica (mensual, trimestral, semestral, anual…), sino que, para ser compatible con el percibo de su pensión de jubilación, únicamente podrá consistir en una cantidad determinada por asistencia a cada una de las reuniones de la junta de socios o del consejo de administración, es decir, en concepto de dietas de asistencia. Y ello porque la retribución fija, no vinculada a la asistencia a reuniones, hace presumir que el administrador desarrolla alguna actividad más allá de las inherentes al cargo e indelegables, lo que supondría su alta obligatoria en el régimen correspondiente de la Seguridad Social, incurriendo en la consiguiente incompatibilidad con la pensión de jubilación.

Se hace imprescindible aquí, analizar la situación de cada uno de los Directivos de la empresa en cuestión, para conocer en detalle sus contratos y posiciones, de tal forma que, si su contrato no es de administrador o consejero, entonces no sería de aplicación este apartado.

En cualquier caso, siempre se podrá compaginar la jubilación con este cargo, cumpliendo los requisitos de retribución y categoría aquí indicados, para lo cual, deberán analizarse los estatutos sociales para revisar si deben modificarse los mismos en aras del cumplimiento de este tipo de retribución en los consejeros.

IMPORTANTE. Los consejeros y administradores de la sociedad pueden perfectamente compatibilizar el cobro de su pensión de jubilación con el continuar parcialmente ejerciendo de directivos.

Si bien deberán adaptarse los estatutos sociales para incluir la retribución en concepto de dietas por asistencia a juntas y no ser una cantidad fija.

Nótese que esta opción es para los consejeros y administradores. Para el caso de encontrarnos con directivos, que no son consejeros ni administradores, podemos optar por la opción de jubilación parcial, explicada en la primera parte de este artículo.

Resumen
Cómo compatibilizar la jubilación con la actividad económica
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Cómo compatibilizar la jubilación con la actividad económica
Descripción
Recordemos que nos centrábamos en las pensiones contributivas, para personas que alcanzan la edad de jubilación estando ligadas a una empresa en la que ejercen como directivos o consejeros. Vamos a encontrarnos ante dos posibilidades básicamente, mantener la titularidad del negocio y el llamado “envejecimiento activo”.
Autor
Editor
Ruiz Ballesteros
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